Al terminar sabrás entrar con tu correo y tu contraseña, y qué hacer si la puerta no se abre a la primera.
Sirve cuando ya tienes cuenta y quieres repetir el mismo recorrido en el ordenador o en el móvil.
Que un aviso de acceso no te deje sin saber qué pasa ni cuándo se resolverá.
Tu cuenta viaja contigo. Si entras desde el ordenador del salón y luego quieres seguir en el móvil, la cuenta es exactamente la misma: cambia la pantalla, no el acceso. Los datos que registraste sirven sin cambios en los dos sitios, y el saldo, el historial y los límites que fijes te esperan igual en cualquier dispositivo. Lo que sí varía es el entorno: en el ordenador conviene cerrar la sesión si el equipo es de uso compartido, y en el teléfono todo depende de la conexión que tengas en ese momento. Hay operadores que separan perfiles por aparato; aquí se entra siempre con la misma identidad. Por eso el saldo que ves en un aparato coincide con el del otro en cuanto refrescas la vista, y cualquier cambio en los ajustes se aplica a lo largo del día en ambos.
Correo y contraseña a mano. Antes de llegar a la casilla de entrada, ten a mano el correo con el que abriste la cuenta y la contraseña que elegiste entonces; si guardaste la confirmación del registro, ahí están ambos. Merece la pena comprobar que escribes la dirección completa, sin espacios añadidos por el corrector del teclado, porque es la parte que más falla. Añade una conexión estable y, si vas a mover dinero después, el método de pago que ya tengas verificado. Con los documentos de identidad y el justificante de domicilio a mano, cualquier revisión posterior se resuelve en un rato en lugar de esperar. Nada más hace falta: ni pasos previos que completar ni claves adicionales que solicitar.
Todo tu saldo en una vista. Una vez dentro, la zona de cuenta te deja ver el saldo disponible sin salir de la página y repasar el historial de movimientos, con fechas y cantidades, para cuadrar lo que recuerdas con lo que aparece. Desde ahí también se fijan los límites de depósito, de apuesta y de pérdida, y se activan la autoexclusión temporal o el cierre permanente si llega el caso. Los bonos que tengas activos muestran su estado y lo que queda por cumplir, y las solicitudes de retiro se lanzan desde el mismo panel, con el método que elijas entre los disponibles. Si algo no coincide, el detalle de cada operación indica la hora exacta en que se registró.
Cuando la cuenta se te queda cerrada. Cuando la contraseña deja de valer, la vía es el enlace de restablecimiento que llega al correo que diste al registrarte, y desde ese enlace se define una clave nueva. Si el bloqueo viene de una revisión de identidad, toca reunir el DNI o NIE, el justificante de domicilio y la tarjeta bancaria, y subirlos desde la propia cuenta. Esa comprobación tarda hasta sesenta y tres horas, un plazo que conviene tener en cuenta antes de programar un retiro. Mientras se revisa, el acceso puede quedar limitado sin que ello signifique una sanción. Si el enlace no aparece en la bandeja de entrada, mira en el correo no deseado antes de volver a pedirlo.
De vuelta a la pantalla de acceso. Hay veces en que la sesión se corta sola y te devuelve a la pantalla de acceso en mitad de una partida o de una gestión. Casi siempre hay una causa doméstica: otra pestaña abierta que cerró la sesión, el navegador que borra datos al cerrarse, una actualización del sistema o el teléfono que pasa a modo de ahorro de energía y suspende la página. Para evitarlo, deja una sola pestaña con la cuenta, permite el almacenamiento del sitio en las preferencias del navegador y evita limpiar el historial mientras juegas. Si el corte se repite varias veces al día, anota la hora de cada uno y cuéntalo en el chat en directo, en [email protected] o en el +34 919 142 548, atendidos las veinticuatro horas del día, todos los días del año.
¿Quién responde si algo falla?. Lo que la casa pone de su parte empieza en el cifrado: los datos que viajan entre tu navegador y el sitio van protegidos con AES de 256 bits. Encima de eso, la actividad está tutelada por la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ), con el número de licencia DGOJ-49715, y las cifras de juego se auditan con iTech Labs y eCOGRA. Ese número se puede comprobar en el registro público del regulador antes de depositar nada.
Con el portátil de un amigo. En un equipo que no es tuyo, cierra la sesión al terminar y no marques la opción de recordar el acceso. La contraseña no se comparte con nadie, tampoco con quien se presente como personal de la casa: desde Maximum Casino nunca se pide por teléfono, correo ni chat, y quien la pida no es de fiar. Si sospechas que alguien la conoce, cámbiala desde los ajustes de la cuenta y avisa al soporte.
Requisito de apuesta 31x, válido 50 días desde la activación
Más información10 giros diarios durante 7 días, requisito de apuesta 31x
ActivarDevolución sobre pérdidas netas semanales, sin requisitos de apuesta
Solicitar bonoResuelve lo que rodea a tu acceso antes de teclear nada en la pantalla de entrada.
Sirve cuando estás fuera de casa y la entrada o la sesión del teléfono no se comportan como esperabas.
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